Aunque parezca obvio que los gustos sexuales de gays y transexuales no tienen nada que ver, no siempre la cosa está tan clara, y no precisamente por los propios protagonistas, aunque puedan tener alguna confusión, sino a veces por los que los rodean, que no aciertan a comprender cuando los gustos sexuales van por otros derroteros que no son los tradicionales (esto es, la opción heterosexual).

¿Qué significa ser gay?

Si eres un hombre homosexual, está claro que te gustara ver porno online en webs tales como sexogaygratis.biz; es decir, te atraerán los cuerpos masculinos y te excitará ver cómo dos hombres tienen sexo. En realidad, entre todas las opciones del colectivo LGTB, ésta es la más sencilla junto a la de lesbianas: a los gays les gustan los hombres, su mismo género, tal como a los heteros les gustan las féminas; y aunque también puedan apreciar la belleza en el sexo contrario, no se sienten atraídos por él.

Por supuesto, se nace con esta inclinación sexual, y aunque haya mucha leyenda urbana sobre eso de usar las ropas de mamá o de hermanas mayores para sentirse mejor, nada tiene por qué ser así. Hay gays muy amanerados, es cierto, pero quizá por haber tenido más influencia femenina durante su vida que otros; y no por usar ropa diferente a la de tu sexo te conviertes automáticamente en homosexual, pues no se puede olvidar que también existe el transformismo o travestismo, que pueden llegar a ser fetiches sexuales, pero que no definen la sexualidad de una persona, en este caso, de un hombre.

Y entonces, ¿que diferencias hay con los transexuales?

La condición transexual es algo más compleja a nivel psicológico, aunque en los últimos años y nuevamente gracias al porno y a algunas webs especializadas en videos de transexuales gratis, no se puede negar que se ha vuelto algo bastante cotidiano, e incluso muy morboso y atrayente. Los transexuales tienen un conflicto entre el género que la naturaleza les ha otorgado y el que en realidad sienten dentro de ellos;  es decir, son hombres con cuerpos de mujer, o mujeres con cuerpo de hombre. Esto en realidad no tienen nada que ver con su inclinación sexual, pueden ser heterosexuales u homosexuales indistintamente, e incluso pueden integrarse en el colectivo bisexual. No es una cuestión de sexo, sino de género, por lo que también se les llama transgéneros, quizá una acepción  más acertada que la anterior.

Pero como decía al comienzo del post, lo más curioso es que todo esto son cuestiones que inquietan a los heteros, pues los gays y transexuales lo tienen bastante claro, dejando aparte las inquietudes que en cada uno puedan surgir dependiendo de cómo viven su realidad sexual. Parece que, en todo caso, las mayores dudas surgen con respecto a los trans, pues no son pocos los hombres que claman a los cuatro vientos que les gustan las mujeres, pero que sin embargo se sienten muy atraídos por las mujeres transexuales, y mucho más si aún no han realizado su cambio de sexo completo, o sea que aún mantienen su miembro viril. Claramente, mi opinión es que el porno transexual ha hecho mucho por esto, presentando a estas mujeres (muy pocos hombres, la verdad) como verdaderos mitos de erotismo y sensualidad, y dándonos a entender que son viciosas hasta límites insospechados, siendo capaces de satisfacer tanto a hombres como a mujeres en las relaciones sexuales.

Por supuesto, esto poco o nada tendría que ver con la realidad. Recordemos que el cine porno es ficción, y no hay que sentirse identificado con lo que vemos en la pantalla, aunque ya se sabe que los estereotipos son fáciles de adquirir pero muy difíciles de abandonar. Cuando mucha gente, sobre todo hombres, ven el porno con shemales y se sienten atraídos por ellas, les puede surgir la duda de si en realidad son homosexuales y hasta el momento no se han dado cuenta. Pero han de estar tranquilos, si es que eso puede general alguna inquietud (después de todo, tampoco sería el fin del mundo descubrir que uno es gay); que una imagen pornográfica nos excite en un momento dado no tiene por qué tener relación directa con nuestras preferencias sexuales, aunque bueno, quizá sea un indicativo de que algo debería cambiar en nuestra vida sexual, pues puede ser que no la estemos viviendo plenamente.

En realidad, quizá deberíamos dejarnos de preocupar por los gustos sexuales de los demás y centrarnos en los propios, y dejar que cada persona disfrute con lo que más le guste, sin tabúes ni condicionantes de ningún tipo, ¿no? Sea cual sea tu género o tu preferencia sexual.